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Destapando el inodoro

Jorge Gu-Dí Jorge Gu-Dí Seguir Jun 17, 2019 · 3 mins lectura
Destapando el inodoro
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Tal vez muchos, o pocos, puedan identificarse con el siguiente texto que personalmente -bueno, lógicamente lo es porque lo estoy redactando- no es más que demasiadas palabras sin sentido que al final se tornan ciertamente un poco coherentes.

Ahora habiendo terminado mi pobre introducción, creo que es momento de que entendamos un poco dónde estamos parados, y sí, literalmente: ¿Dónde estamos parados?

Y no, no hagas ésa tonta contestación:
“Pues en mi casa”
“Pues en mi trabajo”
Porque donde realmente debes hacerte la pregunta es en dónde estamos parados como parte de éste enorme, basto y desconocido Universo.

Y obviamente abriendo la mente sin ningún dogma que trunque tu imaginación, piensa en todas las posibilidades que hay de todo lo que ni siquiera eres capaz de imaginar. Porque poniendo en un contexto que se puede interpretar fácilmente:
Por cada grano de arena que hay en todas y cada una de las playas y desiertos en el planeta, hay 180 estrellas en el Universo.

Entonces, imagina las posibilidades que nos ofrece el Universo en comparación a nosotros.

Por eso mismo en ocasiones preocuparnos por las cosas tal y como lo hacemos es un enorme sin sentido. Claro que tampoco por ello vas a desinteresarte por tu vida, o la de los demás, o de todos los avances que hemos hecho como especie. Pero está bien entrar en consciencia de que somos insignificantes, todos y cada uno de nosotros.

Y lo que somos, son, dicen que somos o dicen que son, no es más que eso, porque más allá de esa etiqueta, no hay nada, absolutamente nada. Es puro, simple y maldito ego político-socio-económico. Que es lo único que vale, lo único que importa. Todo es vacío, porquería, bizarro.

Ahora sí que citaré ésa típica frase: “Veo humanos, pero no humanidad”.
Y p*ta madre qué cierto.

Nadie -pecando en generalizar, y pecando en la expresión porque no soy creyente de ninguna religión. Vaya, la ironía- se preocupa por cultivarse, y mucho menos por cultivar, y no hablo de marihuana -que igual no les vendría mal a algunos- , hablo de que vivimos en una era en la que la tecnología todo lo puede y uno no. A resumidas palabras.
Y vaya que es cierto, aunque muchos lo nieguen.

Porque, carajo, ya existen autos que se conducen solos, y hasta los refrigeradores son “Smart”. Ojalá pronto promocionen un inodoro “Smart” que me diga qué debo comer y qué no basándose en mis eses fecales. Crudo, pero no muy lejos de ésta realidad que vivimos. Esa en la que compartiendo un artículo por internet puedes hacer milagros al otro lado del mundo. Esa en la que tu celular es tu escape ante cualquier situación social “incómoda”. Esa en la que tener es la palabra más importante.

Tu celular, tristemente es más inteligente que tú. Y aplica para tod@s -y aquí una prueba de lo que hablo, pero uno tiene que aceptar ésa falta de OJO: límites sociales, no individuos-. No estoy en contra de la sociedad, sólo el curso que está tomando. Para que no se pongan de arenosos y digan “Hablas de límites sociales, y te quejas de la sociedad, bla bla bla bla >:v”

No quieras “mejorar” opta por “cambiar”. Aún se puede tener Fe, y no hablo de Dios, hablo de la Humanidad, porque en vez de unir plegarias, podemos unir acciones, no esperar a que algo o alguien cambie las cosas; mejor cambiemos nosotros, nuestra mentalidad, a nuestra humanidad. Evolucionemos.

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Jorge Gu-Dí
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